El primer enfrentamiento político se da en el campo del lenguaje. Si no tenemos capacidad para enunciar el mundo, otros imponen su dominio sobre la realidad. Es parte de una guerra teorética y política. Debemos rescatar los conceptos e impedir que el capitalismo se apropie de su definición.
martes, 6 de septiembre de 2011
Se venden ciudadanos y ciudadanas.
- ¿Quién nos gobierna? La reforma quiere consagrar el dominio de los grandes capitales sobre el Estado, desmantelar lo público (aquella parte de la que se pueda extraer beneficio). Establece que el pago de la deuda que el sector público contraiga (y que como en esta crisis, los propios grandes capitales se asegurarán de que contraiga) "gozará de prioridad absoluta". El mensaje es claro: antes, los beneficios y los intereses privados de las grandes empresas financieras; después, con lo que sobre, los ciudadanos y ciudadanas. La agencia Moody's ya ha impartido su bendición. La ciudadanía no va a ser consultada: "es un tema demasiado complejo", "es una cuestión técnica y no merece un referéndum". La dignidad no llega a ocupar ni un 10% de los escaños del congreso. Nuestra clase política, ¿a quién representa?
- Golpe de Estado. La reforma constitucional ata las manos a los futuros gobiernos, nos ata las manos a todos y a todas: los créditos concedidos al sector público "no podrán ser objeto de enmienda o modificación". Es decir, el propio Estado se niega la posibilidad de recurrir a auditorías públicas que puedan demostrar que parte o toda la deuda se puede calificar como odiosa y, por tanto, según el derecho internacional vigente, se pueda renunciar a su pago. Nos roban soberanía y se la dan a instituciones antidemocráticas que no buscan el interés general sino beneficio privado. ¿Democracia para quién?
- Hambre insaciable. Los mercados nunca estarán tranquilos, nunca tendrán suficiente. El Gobierno, obediente, ofrece derechos sociales y laborales en el menú. Pero el hambre del capital es infinita y depredadora. ¡Que devoren también nuestra “democracia”! La comida podrida provoca indigestión…
- Se acabó la paz social. Ha llegado la hora de luchar en las calles, los barrios, universidades e institutos, puestos de trabajo, etc. Las instituciones "democráticas" se han quitado la máscara: cada vez está más claro a quién obedecen. Puesto que no quieren/pueden dar respuesta dentro de este sistema, los ciudadanos y ciudadanas tendremos que pensar en otras soluciones que nos permitan acceder por fin al poder soberano, que permitan un auténtico "mandar obedeciendo".
- Abrieron la caja de Pandora. Esta constitución, nos decían, es "inmodificable", "imposible de reformar", "es demasiado complejo y se necesita un gran consenso". En una semana los dos grandes partidos se han puesto de acuerdo al margen de lo que opine la voluntad general, ninguno de esos dos partidos incluía esta propuesta de reforma en su programa político y nos niegan la consulta. Ya es tarde para volverse atrás: exigimos un referéndum sobre esta reforma y exigimos la apertura de un nuevo proceso constituyente en el que la voz protagonista sea la de los ciudadanos y ciudadanas, como corresponde a un auténtico Estado social y democrático de Derecho.
La dignidad, la justicia y las leyes no se venden.
Firmado: cualquiera.
(Panfleto repartido durante las protestas contra la reforma constitucional impuesta por los mercados)
Noticias perdidas (II) (Santiago Alba Rico).
Una pequeña selección de "noticias", escritas por Santiago Alba Rico, extraídas de:
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=134944NOTICIA Nº 1
La oposición habla de “engaño a los votantes” e incumplimiento de promesa electoral
El gobierno aplaza una vez más el fin del mundo.
En rueda de prensa celebrada ayer, el portavoz del gobierno anunció de manera oficial un nuevo aplazamiento del fin del mundo, previsto inicialmente para el próximo 5 de agosto. “Todo está preparado”, declaró Sucinto Turmo, “es sólo cuestión de días”. Y ha añadido para justificar el retraso: “coincidía con la inauguración del europeo de baloncesto; y además aún no está resuelta del todo la cuestión de los derechos televisivos”. El portavoz gubernamental ha anunciado asimismo la nueva fecha, el 11 de agosto, día de San Lorenzo, y ha asegurado que no habrá ya más demoras. El fuego devorará las casas; el agua anegará las cunas; las montañas se desplomarán para sepultar ciudades y hombres.
El líder de la oposición, Martín Prolijo, ha mostrado su escepticismo y ha criticado duramente la decisión del gobierno: “Se trata de una burla a los ciudadanos: es el decimoquinto aplazamiento en esta legislatura. Ha llegado el momento de un cambio en la dirección política del país”. A juicio de Martín Prolijo, nada justifica la medida, claramente discriminatoria: “¿sabe usted cuántas personas morirán en la carretera en estos días sin llegar a ver el último día de la humanidad? Es un derecho explícitamente reconocido en nuestro programa”.
Mientras esperan, los votantes riegan sus flores, pagan sus créditos, construyen sus casas, planean sus vacaciones de Navidad, preparan sus bodas, se quejan del tráfico y de los emigrantes, beben, comen, rezan, blasfeman, besan y ven la televisión.
Unos pocos locos, en contra de la voluntad general, han recibido con alivio la decisión del gobierno y conspiran para lograr un nuevo aplazamiento e incluso para suspender definitivamente el fin del mundo. Uno de ellos, Indigo Favil, fue sorprendido el pasado martes mientras apuntalaba en secreto la sierra de Gredos.
Gobierno y oposición han pedido la intervención de la Audiencia Nacional.
Mantuvo 27 días secuestrado al banquero más poderoso de Grecia.
“Sólo lo hice para enseñarle una naranja”
Manolis Calas, parado de 32 años, retuvo durante casi un mes al conocido banquero Socrates Rastapopoulos después de secuestrarlo al salir de la ópera el pasado mes de mayo. Hoy nos cuenta desde la cárcel las razones de su espantoso crimen:
“Yo sólo quería enseñarle una naranja. ¿Por qué? Porque uno no puede mirar una naranja sin volverse bueno o, al menos, sensato. Eso me pasó a mí el 13 de febrero de 2007. Yo era ladrón de bancos y estaba cruzando un huerto para reunirme con mis cómplices cuando me fijé por primera vez en una naranja. Digamos que se interpuso en mi camino. La miré y comprendí que había surgido, redonda y luminosa, en uno de los extremos de ese complicado árbol verde de tronco grisáceo. Me quedé literalmente fascinado. Nunca he mirado tanto tiempo a una mujer ni un programa de televisión. Y nunca más volví a robar un banco”.
“Entonces, ¿no pidió usted un rescate por la liberación de Rastapopoulos? ¿No impuso usted condiciones políticas? ¿No es usted un radical?”.
“Soy un educador. Todos los días dejaba encima de la mesa del banquero una naranja antes de candar de nuevo la puerta de su encierro. Confiaba en el papel moralizador de las naranjas. Rastapopoulos -ay- se comió 24. Las miraba un instante y luego, cuando parecía a punto de ceder, se las comía con inquietante voracidad. El día 25, desesperado, lo intenté con un espejo de mar, la bellísima concha nacarada de un molusco mediterráneo que me curó en una ocasión del impulso de despreciar el mundo. Rastapopoulos la utilizó de cenicero”.
“¿Ha dejado de creer en las naranjas?”
“De ninguna manera. He comprendido que hay una diferencia entre un ladrón de bancos y un propietario de bancos. Y que también nuestras naranjas y nuestras caracolas están ahora amenazadas”.
NOTICIA 6
Obituario
Muere el inventor de las encinas y los lenguados.
Llamado también Yahvé, Jehová o Alá, según los países y las culturas, Dios murió ayer ahogado en un vaso de agua.
Sobrevalorado durante años como artista de gran capacidad creativa, se le atribuyó erróneamente la invención de todas las plantas y flores del mundo cuando en realidad quedó hace tiempo demostrado que sólo es autor de la encina o quercus faginea, una lograda copia del roble poblada de bellotas. Asimismo, hasta el año 1859 fue considerado el inventor de toda la fauna del planeta, aérea, marina y terrestre; en esa fecha, hace ya más de cien años, la ciencia estableció sin reservas que únicamente había participado en la creación del lenguado, el solea vulgaris, un animal marino completamente plano que vive aplastado contra la arena y cuya forma es muy poco respetuosa con el modelo original de “pez”. Todo el resto de las criaturas -el mar y las estrellas, las montañas, las mariposas, el maíz, las selvas y los hipopótamos- son grandes inventos populares cuya autoría colectiva y anónima se manifiesta en la exactitud caprichosa de su factura (piénsese, por ejemplo, en la trompa del elefante o en el pistilo de las orquídeas).
Otras fuentes le atribuyen también la invención de las plagas, la lluvia de fuego, la sequía, el auto de fe, el cilicio y la lapidación. Parece confirmado, sin embargo, que siempre estuvo demasiado ocupado con las encinas y los lenguados -en los que trabajó muy despacio durante siglos- para imitar a los hombres o a la naturaleza. Desde que acabó sus dos obras maestras, aseguran sus biógrafos, se dedicó sencillamente a bañarse de noche en los vasos de agua de las mesillas de los ancianos.
Tras la muerte de Dios, se ha abierto un proceso judicial por la propiedad de las encinas y los lenguados. El Vaticano, Monsanto y Pescanova se reclaman sus herederos legítimos.
NOTICIA 10
El próximo miércoles sabremos quién es el culpable de la crisis.
El próximo miércoles sabremos por fin a quién hacer responsable. Descartados los bancos, las empresas, los especuladores y los gobiernos, un sorteo decidirá quiénes son los culpables de la crisis económica que devasta el país desde hace tres años. Así lo estableció el Parlamento el pasado mes de mayo tras excluir por abrumadora mayoría -con la oposición de apenas diez diputados- cualquier responsabilidad de los mercados. En una emocionante ceremonia, los tradicionales niños de San Ildefonso, con sus inocentes voces navideñas, escogerán pasado mañana diez nombres entre los 37.897.433 incluidos en el bombo. Por razones obvias, habrá dos bolas por cada inmigrante. “Todos los mayores de siete años participarán”, ha anunciado Sucinto Turmo, portavoz del gobierno, para añadir a continuación: “es el procedimiento más justo y generoso. Como la culpa es de todos, no corremos el peligro de castigar a un inocente; al mismo tiempo esos diez españoles elegidos al azar se sacrificarán por todos los demás, que serán perdonados y podrán colaborar en la reactivación económica”. La ceremonia será transmitida por Tele5, que ha comprado los derechos de emisión, y patrocinada por Nestlé y Coca-Cola.
Los diez culpables, cuyos nombres serán anunciados por el presidente del gobierno a las diez de la noche, serán maldecidos al día siguiente en un acto público por el arzobispo Rouco Varela, después de lo cual serán conducidos en procesión hasta el edificio de la Bolsa de Madrid y arrojados al vacío, uno por uno, desde la azotea. Un discurso y una marcha militar darán por concluida la crisis.
“La situación exige soluciones dolorosas”, ha declarado el líder de la oposición, Martín Prolijo. “Los diez culpables deben saldar su deuda”. Los 37.897.423 españoles restantes serán castigados con más paro, más recortes salariales y más trabajo precario.
NOTICIA 11
Una plaga de esqueletos.
El fuerte viento procedente del norte de Africa que sopla desde hace diez días sobre Europa ha traído una nueva plaga a nuestras ciudades. Primero fueron las langostas las que cayeron a puñados desde el cielo; luego la anaranjada arena del desierto veló durante 48 horas el sol; ahora miles de esqueletos cruzan volando el estrecho y se precipitan sobre nuestras casas. Los tres primeros muertos los encontró hace dos días un vecino de Murcia al pie de uno de los árboles de su jardín, con la boca llena de hierba. Desde entonces el viento los ha llevado a todas partes, incluso a lugares tan distantes como Oslo y Copenhague, donde la Muerte había sido oficialmente erradicada en el año 2005.
“Suelen caer de tres en tres”, ha explicado el consejero de Sanidad de la UE, “aunque a veces el viento trae familias enteras”. Sólo en la tarde de ayer unos tres mil fueron recogidos en los Campos Elíseos de Paris mientras 12.500 cadáveres se retiraban de la Plaza de España de Roma. Según las previsiones meteorológicas, la nube más densa de muertos cruzará el mediterráneo mañana hacia las cinco de la tarde. “Será un espectáculo muy vistoso que quizás no vuelva a repetirse en muchos años”, han explicado fuentes del Instituto Nacional de Meteorología.
Algunos de los afectados por esta nueva plaga empiezan a manifestar su contrariedad. “Es verdad que al caer hacen un ruido molesto”, ha declarado un testigo en Berlín, “pero eso sería soportable si no fuese porque además hablan. Se les puede oír toda la noche -un murmullo de mar enfurecido- contando historias terribles de bombardeos, riquezas robadas y monstruos blancos. No es bueno que nuestros hijos escuchen estas cosas”.
Los gobiernos de la UE, reunidos en Estrasburgo, han pedido paciencia a los ciudadanos: “Se trata de un fenómeno pasajero. Lo verdaderamente grave sería que el viento los trajera vivos”.
NOTICIA 12
Un gran avance científico: el acelerador evolutivo.
Tanto por su aspecto como por su funcionamiento hace pensar en un gran horno micro-ondas, aunque se trata de un hallazgo de una importancia mucho mayor. Gracias a este aparato inventado por científicos del Instituto Científico de Michigan la humanidad ha penetrado ya algunos de los secretos mejor custodiados por la Naturaleza y está a punto de descifrar el arcano más íntimo de nuestro papel en el universo. “Los principios son muy complejos”, ha explicado Frank Strawling, jefe del equipo investigador y candidato al Nobel, “pero su aplicación es sencillísima. Basta meter una anémona, girar el conversor filogenético y en tres minutos se convertirá en un molusco. Dos horas después será un pez de la familia de los clupeidos, y un día más tarde un reptil. Uno puede escoger dónde detener la evolución, pero si mantenemos encendido el acelerador 72 horas, la anémona se habrá transformado en un primate y luego en un homo sapiens”.
El “acelerador evolutivo”, nombre con el que se conoce la invención, ha resuelto los enigmas de la evolución, cuyo lento proceso de millones de años puede reducirse ahora a unos pocos días. Una reunión de expertos delibera en la ONU sobre la conveniencia de promocionar a todas las especies a la condición humana. “Sería injusto mantener a los animales en una escala moral inferior”, ha afirmado el conocido filosofo Condilo Abriganti. Muy distinta es la postura de los animalistas, que proponen hacer retroceder la humanidad a la inocencia natural de los bosques primigenios. Por su parte, multinacionales y gobiernos consideran la posibilidad de degradar selectivamente a las poblaciones superfluas a un estado manejable, comestible o exterminable: “en medio de la crisis alimentaria, nadie puede negar las ventajas de convertir a los vascos y los palestinos en mejillones”, ha declarado el ex-presidente Aznar.
NOTICIA 13
Historia de un escudo humano.
No lo hacen por dinero ni por ambición social. Su desprecio por la propia vida resulta escandaloso para los que hemos aprendido a defender civilizadamente nuestros intereses; su fanatismo ciego produce repugnancia a una sociedad madura que hace siglos dejó atrás toda forma de barbarie. La noticia nos llega de Filardia, uno de los países más atrasados de Africa, donde se ha descubierto una tribu en la que la mitad de la población dedica toda su vida a hacer de “escudo humano” de la otra mitad.
Son miles de personas, pero la historia de Bosuana Gname resume la de todas las demás. Después de algunos pequeños ensayos cotidianos durante su infancia, se convirtió por primera vez en “escudo humano” profesional a los 17 años, cuando protegió dentro de su cuerpo, durante nueve meses, una vida expuesta a todas las amenazas. Seis veces más escondió en su propio vientre -mientras fuera los hombres rastreaban la zona- pequeñas criaturas perseguidas, vulnerables, indefensas. Bosuana fue luego “escudo humano” todos los días: interpuso su cuerpo entre el frío y los niños, entre el hambre y los niños, entre el miedo y los niños; y también, en numerosas ocasiones, entre los niños y el padre, que quería azotarlos con una vara. Cuando el dictador filardiano asaltó la aldea de Bosuana Gname en 2004, ella y otras sesenta mujeres hicieron de nuevo de “escudos humanos”, protegiendo con sus cuerpos la choza donde se habían refugiado los jóvenes. Desde hace diez años hace de “escudo humano” en la escuela de la localidad; y es “escudo humano” de algunos refugiados que han llegado, heridos o enfermos, desde otros pueblos; y es “escudo humano” de tres antiguos “escudos humanos” que ya no pueden cuidarse a sí mismos. Todo ello sin recibir ni esperar nada a cambio.
La opinión publica internacional, escandalizada ante este caso insólito, reclama una intervención de la OTAN.
NOTICIA 18
Los meses del año, a subasta.En medio de una gran expectación popular y con gran presencia de medios internacionales, se celebró ayer en los salones londinenses de Sotheby's la subasta más esperada de la temporada. Durante tres horas, centenares de corporaciones de todo el mundo pujaron por adjudicarse los doce meses del año, sacados a subasta tras permanecer 20 siglos -plazo estipulado por la OMC- sin que nadie reclamase su propiedad. Mayo y diciembre fueron los meses más disputados; con un precio de salida de 25 millones de euros, alcanzaron un valor final de 833 y 875 millones de euros respectivamente; febrero, el más barato, fue finalmente adjudicado por 522 millones de euros.
A partir de mañana, por tanto, enero se llamará Repsol, febrero Novartis, marzo Microsoft, abril Nestlé, mayo Monsanto, junio Shell, julio Westinghouse, agosto Murdoch, septiembre Boeing, octubre Roche, noviembre IBM y diciembre Coca-Cola.
Novartis ha prometido mejorar el mes de febrero, siempre triste y febril, para lo que aumentará siete grados la temperatura y llenará las calles de mariposas de plástico; Microsoft reprimirá los desagradables vientos de marzo y sustituirá las nubes por grandes imágenes interactivas de caballos al galope, playas tropicales y mujeres desnudas; Monsanto hará llover dos veces más en los campos que utilicen sus semillas, organizará carreras de liebres en el fondo del mar y poblará los montes de sardinas trotadoras. Roche sujetará con alfileres de colores todas las hojas de los árboles. Por lo demás, todos los meses del año tendrán su propia Navidad.
La subasta de los meses del año se produce dos semanas después de que Sotheby's subastara los siete días de la semana, cuyos nombres y orden son ahora los siguientes: Sony, Philips, Toyota, Bayern, Zara, Danone y Telefónica.
El próximo philips 23 de murdoch Sotheby's subastará el sol, el otoño y el planeta Júpiter.
NOTICIA 20
“Me voy acostumbrando al dolor ajeno”.
Así lo ha declarado el sargento de infantería de los EEUU, Charles Parker, quien hace un año protagonizó uno de los juicios más polémicos de la ultima década. Como todos recordarán, Parker se querelló en mayo de 2010 contra Hassan Fathi y Sofian Basri, presos iraquíes a los que acusó de “difusión irregular de sufrimiento”. Durante el proceso, el testimonio del sargento insistió en la sorpresa que había sentido, transformada enseguida en rencor, cuando descubrió que experimentaba en su propia carne los golpes que propinaba a sus prisioneros: “Era como si me golpease a mí mismo”, declaró; “si les daba una patada en las costillas, me dolían las costillas; si les hundía la cabeza en el agua, me faltaba el aire; si les quemaba los muslos, sentía arder mis propios muslos”. Tanto sufría Parker al torturar a Hassan y Sofian que no podía dejar de descargar una y otra vez su puño contra la fuente de su sufrimiento: “Yo les golpeaba, me doblaba de dolor y, en legítima defensa, lesdevolvía furioso el golpe; entonces sentía más dolor y más ganas de defenderme y golpearlos de nuevo”.
“¿Por qué me duele a mí si los golpes los reciben ellos?”, clamó el sargento Parker ante el tribunal en un alegato que conmovió a todo el país. El fallo del juez militar produjo una cierta decepción en la opinión pública. Desestimó los cargos contra Hassan Fathi y Sofian Basri, que se habrían limitado a sufrir sin mala intención, y consideró el dolor de Parker una simple “anomalía inicial”: “con el tiempo”, dijo, “se irá usted acostumbrando al dolor ajeno”. Un año después todo parece anunciar un feliz desenlace de esta historia. Parker, en efecto, se fotografió ayer al lado de Hassan y Sofian, hinchados y amoratados por los golpes, y escribió en su twitter: “el juez tenía razón. Me voy acostumbrando al dolor ajeno. Eso es bueno: ahora les golpeo sin rabia ni rencor”.
NOTICIA 21
Los mercados violan a una estudiante de quince años y le roban cinco euros.
Traviesos, imprevisibles, muy sensibles a todos los estímulos, a veces atemorizados como niños en la oscuridad, otras alegres y desenfadados como adolescentes en botellón, a menudo ceñudos y pensativos pero en general rápidos, efervescentes, intuitivos, a un tiempo calculadores y alocados, carismáticos, juveniles, arrogantes, quizás también algo gamberros, siempre caprichosos e irresistibles como dioses, los mercados hicieron ayer otra de las suyas, según nos relata nuestro corresponsal en Atenas.
Irene Pantoulas, estudiante de quince años en una escuela del popular barrio de Echarjia, en la capital de Grecia, volvía a su casa a las 16 horas cuando los mercados le salieron al paso, la condujeron a la fuerza a un callejón, la desnudaron, la violaron y le robaron los cinco euros que llevaba en la cartera. A continuación los mercados, dejándose arrastrar por el entusiasmo, rompieron todos los cristales del hospital público de Omonia y derribaron el puesto de un vendedor ambulante en la plaza del mismo nombre. Finalmente y antes de abandonar el barrio, lanzados ya en su tendencia alcista, los mercados atropellaron a un inválido en un paso de cebra de la calle 28 de Octubre y desaparecieron a toda velocidad en dirección al Pireo.
Según la agencia Reuters, ayer los mercados se comportaron de la misma manera en casi todas las ciudades europeas. En Londres los mercados expresaron su fortaleza quemando a tres ancianas que acudían al banco a cobrar su pensión; en Madrid los mercados se subieron alegremente a un balcón y dispararon sobre una embarazada; en Roma, más conservadores, los mercados cerraron el día robando con tiento una farmacia y apaleando sin mucha convicción a un inmigrante.
Hoy todas las bolsas del mundo han reaccionado a estas noticias con una esperanzadora subida de diez puntos.
NOTICIA 26
¿Cuántos demonios caben en un cuerpo?
En el siglo V San Jerónimo censó el número de demonios en 2.894.564, aunque dos siglos más tarde San Polirgasio aumentó la cifra hasta 5.897.456. La otra cuestión, la de cuántos demonios caben en un cuerpo, parecía resuelta desde el famoso exorcismo de Condita en la Navidad de 1615, cuando Fray Oligastrio sacó 3879 demonios del pecho de una niña de 11 años.
Ahora la visita del Papa ha servido para corregir algunos datos. Como recordarán, el acto central de su estancia en Madrid fue el exorcismo celebrado en el Palacio de Deportes de Madrid el 18 de agosto. El Sumo Pontífice debía extraer los demonios del cuerpo de 35 indignados del 15-M, personalmente seleccionados y capturados por el ex-ministro Pérez Rubalcaba, al que acompañaban Mariano Rajoy y Esperanza Aguirre. El solemne torrente de amenazas en latín, junto a la presencia de la policía, surtió un efecto inmediato: 35 demonios, con sus perros y sus flautas, salieron zapateando del interior de los jóvenes indignados. Lo sorprendente es que, al mismo tiempo, miles de demonios comenzaron a brotar en cascada de los cuerpos de los políticos y sacerdotes allí presentes: del propio cuerpo del Santo Padre saltaron, como entre brasas ardientes, 73826 demonios que desaparecieron con un suspiro de alivio en el aire de la ciudad.
Desde hace cinco días, hordas de parlamentarios saquean e incendian Madrid; mientras bandas de obispos y cardenales recorren sus calles dinamitando escuelas y orfanatos.
“Es un desastre”, ha declarado un teólogo latinoamericano, “eran los demonios los que les impedían llegar tan lejos. Y hacían falta muchos para contenerlos”.
Ayer, los 35 demonios volvieron mansamente a okupar los cuerpos de los indignados; los otros 873.897 se niegan a regresar a sus alojamientos humanos: “Estábamos muy incómodos y además nos obligaban a pagar 600 euros de alquiler”.
NOTICIA 27
La mayoría de los españoles se identifica con Margaret Samuelson.
Según una encuesta del CNE, el 93% de los españoles asegura haber llorado al conocer la tragedia de Margaret Samuelson, la joven estadounidense que luchó durante cinco años para recuperar a sus dos hijos, de 7 y 3 años, secuestrados en Filardia por un cártel mafioso.
El 93% de los españoles se conmovió al escuchar o leer los detalles de los penosos viajes de Margaret Samuelson por parajes inhóspitos, expuesta a toda clase de obstáculos, peligros y privaciones.
El 93% de los españoles se apiadó de Margaret Sanuelson, obligada a realizar los más degradantes trabajos, en talleres inmundos y letrinas hediondas, para poder reunir el dinero del rescate.
El 93% de los españoles sintió rabia sincera al enterarse de que Margaret Samuelson se había visto forzada a prostituirse más de una vez para obtener dinero, cobijo o información.
El 93% de los españoles experimentó como propio el dolor de Margaret Samuelson, golpeada brutalmente en dos ocasiones por sus contratadores o sus matones.
El 93% de los españoles sintió un estremecimiento de compasión al imaginar a Margaret Samuelson imaginando cada minuto del día el miedo de sus hijos en manos de desconocidos. “Lloraba todas las noches”, declaró Margaret Samuelson, y el 93% de los españoles llora ahora con ella.
El 93% de los españoles acompaña a Margaret Samuelson en su ira justiciera contra los secuestradores y sus cómplices y siente como ella el horror de un mundo en el que las mujeres pueden verse separadas de sus hijos, prostituidas, explotadas, golpeadas, amenazadas, humilladas. “Sólo reclamo justicia”, ha declarado Margaret Samuelson y el 93% de los españoles la reclama a su lado.
Según la encuesta del CNE, los porcentajes descienden a un 12% cuando no es Margaret Samuelson sino Salwa Hassan, marroqui, o Laura Isabel Castillo, paraguaya, las que lloran.
NOTICIA 28
Los Pirineos pierden aire.
Llega desde España una inquietante noticia que ha alertado a todas las agencias de evaluación y que obligará probablemente al presidente del gobierno a adelantar el final de sus vacaciones: los Pirineos, la conocida cadena montañosa que separa Francia de la península ibérica, se está desinflando. “No sólo las montañas están perdiendo claramente altura”, ha declarado un ganadero navarro, “sino que las piedras y las praderas se están reblandeciendo”. El temor de que puedan reblandecerse también las vacas y las ovejas se ha generalizado entre los empresarios del sector.
Al parecer, el fenómeno no se limita al sur de Europa. Algunos testimonios sin confirmar insisten en que lo mismo estaría pasando en EEUU, en el Estado de California, cuyas milenarias sequoyas estarían perdiendo consistencia, así como en el Desierto Blanco de Egipto, que habría empezado a arrugarse a primeras horas del pasado viernes. Según testigos presenciales, en Singapur y Tokio estarían perdiendo aire las farolas y los muebles de oficina; en Sidney, los animales domésticos.
Consultado Jonathan Bubaker, coordinador general del Ajuste Geológico Global, ha tranquilizado a la opinión pública internacional: “Cuando decidimos duplicar el mundo hace once años, sabíamos que podían producirse algunos pequeños desarreglos menores, pero descartamos de manera tajante la posibilidad de recurrir de nuevo al original. La gente no podría soportarlo y nosotros perderíamos credibilidad”. El coordinador del AGG ha excluido que pueda producirse un “deshinchamiento global”: “Nuestros coches, nuestras casas y nuestras mujeres no se están desinflando”.
Bubaker, en todo caso, ha aprovechado para recordar que el año que viene habrá que colorear de nuevo los pinos, el mar y las cerezas. “Necesitamos voluntarios. Si queremos mantener esta ficción, todos tendremos que echar una mano”, ha concluido.
NOTICIA 32
Ilegalizado el riñón derecho.
El Boletín Oficial del Estado publica hoy la orden 1754/11 en virtud de la cual, a partir del 1 de septiembre, quedan ilegalizados los siguientes órganos del cuerpo:
- Todos los riñones derechos salvo los de la marca ACME, los cuales deberán ir acompañados de sus correspondientes certificados de autenticidad y liquidación de derechos comerciales.
- Todos los hígados no fabricados por la casa TROLA, en las mismas condiciones que en el punto anterior.
- Todos los páncreas, bazos y vejigas que no estén avalados por el certificado de calidad expedido por la agencia Orgality, la compañía privada contratada por el gobierno para impedir el tráfico clandestino de órganos.
- Todas los pulmones que el día 31 de agosto mantengan impago el canon biológico establecido en el decreto 76/07 en favor de las compañías propietarias del sistema respiratorio.
- Todos los corazones no homologados por la ITC o que adeuden más de 6 meses de alquiler a la empresa propietaria.
Asimismo la orden 1754/11 del BOE excluye del uso, bajo penas que oscilan entre 2 y 8 años de cárcel, todas las narices no incluidas en los modelos A, B y C del catálogo de IKEA, así como todos los pechos cuyas medidas no se ajusten a los parámetros estándar establecidos por la Clínica Tachmil, encargada por el gobierno de regular los patrones de belleza más integradores y saludables.
Estas medidas progresistas, orientadas a acelerar la recuperación económica, han sido bien acogidas por la población. Sólo algunos miles de manifestantes protestaron ayer en la Puerta del Sol y gritaron eslóganes en defensa de sus órganos sin marca, muchos de ellos sin duda pirateados contra la ley de las grandes compañías biodemiúrgicas.
Cientos de cojos, obesos, jorobados y narigudos han huido a las montañas, donde han formado una comunidad utópica bajo el lema: “otra belleza es posible”.
NOTICIA 34
Ayer llegó el fin del mundo.
Tras un nuevo aplazamiento denunciado por la oposición, finalmente ayer, a las 17.30 horas, el gobierno desencadenó el fin del mundo. Tal y como se había reiteradamente prometido, las estrellas se desplomaron sobre la tierra incendiando casas y bosques; los ríos desbordaron sus cauces y arrastraron en corriente estrepitosa poblados enteros; los océanos dejaron caer muros de agua sobre las ciudades; grandes terremotos sacudieron el planeta derribando rascacielos y abriendo repentinos abismos en las calles; la peste el fuego, la guerra y la muerte cabalgaron libremente por el mundo. Telecinco retransmitió la catástrofe minuto a minuto y emitirá esta tarde un programa especial con las mejores imágenes. “Hemos respondido a las demandas de la población”, ha declarado el portavoz del gobierno Sucinto Turno.
Apenas si han sobrevivido 6.700 millones de personas, aunque la mayor parte de ellas se encuentra en una situación muy difícil. Entre los supervivientes, en torno a mil millones se están muriendo de hambre; 4.750 millones de supervivientes son pobres o muy pobres; 1.200 millones de supervivientes están desempleados; 3.250 millones de supervivientes están subempleados o trabajan en precario; 2.500 millones de supervivientes no tienen acceso a agua potable; 3.000 millones de supervivientes están privados de servicios sanitarios elementales; 113 millones de niños supervivientes no pueden ir a la escuela y 13 millones de niños supervivientes morirán el próximo año de enfermedades curables. De las especies animales supervivientes, 16.023 están en peligro. “Hemos esperado demasiado y podía haberse hecho mejor, pero apoyamos la acción del gobierno”, ha declarado Martín Prolijo, líder de la oposición.
Telefónica, Iberdrola y el Banco de Santander han doblado sus beneficios. Los mercados, tras meses de vaivenes e incertidumbres, reposan por fin tranquilos.
jueves, 16 de junio de 2011
Reflexión poco conclusiva acerca de la violencia y el 15M.
Desde las asambleas planteamos una refundación de la sociedad y la política en la que no se acepta nada como inviolable, ni si quiera los más grandes y sagrados fetiches de liberales y demócratas a la occidental. Puede que en el mes que tiene de vida el movimiento no haya planteado todavía La Solución (quizá si nos dan 30 años como a la casta política...), pero lo que desde luego sí hemos conseguido, con creces, es desbrozar el camino para ella. Las asambleas, comisiones y grupos de trabajo dejan en suspenso las leyes de la representación, acercan el poder a la ciudadanía hasta casi convertirlo en algo palpable. El mensaje es claro: ante la corrupción y decadencia de un sistema político-económico falto de ética, tiránico, propio del siglo XIX, declaramos abiertamente que la voluntad del pueblo (voluntad discutida, voluntad racionalizada y consensuada) tiene que hallar la forma de imponerse. Le hemos robado a las elecciones el protagonismo del proceso político. Es por esto por lo que la casta de "representantes" tiembla: las elecciones no pueden desempeñar un papel secundario que se limite a confirmar lo que piensa la ciudadanía, sino que han de ser, como dicen Aguirre y Zapatero, el medio exclusivo a través del cual se manifiesta la ciudadanía. Si ciudadanos y ciudadanas toman el control de las decisiones colectivas que les afectan, el papel protagónico de lobbys y partidos políticos quedará, evidentemente, desplazado. Están condenados: estamos rescatando la política de la muerte propiciada por la mercantilización. Ni la política ni la ciudadanía somos mercancías que se puedan comprar y vender.
Lo que nos lleva a la siguiente cuestión: ¿alguien piensa que existe alguna posibilidad, por pequeña que sea, de que esta gente, esas castas que se sitúan por encima de la ley (a nivel político o económico), se dejen arrancar los privilegios sin presentar batalla, sin recurrir a todas las armas de que dispongan? ¿Ha ocurrido alguna vez en la historia de la humanidad? ¿Tenemos algún motivo basado en la experiencia para creer que es posible una revolución sin violencia? No. Hasta el gran mito de la "lucha pacífica", Gandhi, se jugó la vida con una huelga de hambre mientras miles de personas luchaban en las calles de India poniendo muertos sobre la mesa. La violencia es inherente a cualquier sistema de dominación y tratar de derribarlo es declararle la guerra abierta, aunque se pretenda hacer con métodos pacíficos: una revolución auténtica, un verdadero Acontecimiento, implica al menos la violencia necesaria para derribar el sistema anterior y, si sus agentes siguen negándose a aceptar el cambio, la violencia necesaria para que respeten la voluntad ciudadana.
Sin embargo, el movimiento 15-M, los indignados o como queramos llamarlo, se declara todos los días como un movimiento (además de revolucionario) pacífico, y así pretende actuar. La presión mediática y la recentísima experiencia de distintos movimientos vascos ilegalizados por utilizar un lenguaje incorrecto a ojos de los dos grandes partidos puede que nos empuje a realizar estas declaraciones. Tratamos de dar ejemplo de civismo, de convivencia y de respeto por la dignidad humana, probablemente por eso también tratamos de ser pacíficos. Consideramos que la auténtica batalla está en el pensar, quizá por eso nuestra principal arma es el uso de palabras muy afiladas, que hieren el sistema.
¿Cómo casamos, entonces, los dos polos de la cuestión: revolución y violencia? Evidentemente, algo tiene que fallar: o no hay revolución y esto no pasa de ser una creativa renovación del sistema, ahora vigorizado con nueva sangre democrática, o hay revolución y por tanto, en alguna medida, violencia. Veamos que queremos decir con violencia, pues hoy se trata de un concepto absolutamente denostado y susceptible de utilizarse como prueba (por su utilización o su ausencia) para impedir que un movimiento tenga presencia social.
Por violencia, al hilo de Zizek ("Sobre la violencia. Seis reflexiones marginales"), entendemos tres cosas: por un lado los actos visibles de crimen, terror, disturbios, el navajazo en el callejón, el asesinato en comisaría, el atraco al banco, la quema del cajero automático, etc.; por otro lado encontramos que la violencia puede ser simbólica si nos referimos al ámbito del lenguaje, a la colonización del ser a través del saber, a la imposición de un universo de sentido (a nivel social o individual); finalmente, podemos definir la violencia como sistémica, como aquella que se deriva del funcionamiento de los sistemas político y económico, objetiva y anónima en tanto no se puede atribuir a individuos concretos. De esta forma, mientras que la violencia subjetiva se percibe como una alteración del estado normal de las cosas (un estado pacífico), la violencia objetiva es precisamente la que sostiene esa supuesta normalidad "no violenta", por lo que resulta invisible. Es la violencia inherente a las condiciones sociales impuestas por el capitalismo, aquellas que generan automáticamente individuos desechables (sacrificios necesarios para que el sistema siga funcionando), víctimas invisibles.
En la boca de los medios de comunicación (y demás sicofantes) así como en la de gran parte de la población, la palabra violencia suscita un rechazo inmediato, visceral, irreflexivo. A la hora de señalar responsables, resulta muy sencillo centrarse en el individuo que actúa mal y comete un acto de violencia subjetiva (por ejemplo, el atracador que amenaza a una persona para robarle la cartera), pero no ocurre así con la violencia sistémica: la desigualdad, el hambre, la miseria…, parece que todo ocurriera debido a un proceso natural que nadie planea ni ejecuta, un proceso del que nadie es responsable. Se considera que cobrar menos del salario mínimo, recibir porrazos de la policía por sentarse en una vía pública, no encontrar trabajo (y menos uno con condiciones y salario dignos) o prohibir partidos son hechos (al contrario de lo que ocurre con la violencia subjetiva) normales, inevitables, no violentos.
Por eso, cuando manifestantes se reúnen para tratar de impedir que una serie de políticos corruptos decidan, en nombre de todos y todas, aniquilar los restos de Estado de Bienestar, se les llama "terroristas", "gamberros", "violentos", "antisistema" (que en el argot objetivo periodístico significa "totalitarios", cualquier coincidencia con el discurso de Esperanza Aguirre es pura casualidad) por lanzar agua y pintar un traje, por increpar directamente a sus señorías, diputados y diputadas, por protestar donde se les ve y se les siente. Pero volvamos al tema que nos ocupa: aceptemos que esos actos de Barcelona han sido violentos, aceptemos que ocupar una vía pública sin permiso del gobierno de turno es algo ilegal y entraña cierto grado de violencia, que tirar agua es algo violento, que pintar un traje con spray sin permiso del propietario es violencia. En todos estos casos estaríamos hablando de violencia subjetiva. Pero, ¿por qué un grupo tan numeroso de personas en distintos países ha decidido comportarse así? La respuesta es clara: la violencia objetiva, sistémica, nos ha hecho reaccionar y esa reacción no tiene cabida en las instituciones políticas actuales: pedimos demasiado a una constitución y a unos órganos políticos que nunca fueron pensados para dar el poder al pueblo, sino para aparentar que se lo da mientras obedecen a sus auténticos amos, los mercados capitalistas.
¿Y qué se puede decir de un sistema democrático que teóricamente incluye y regula todos los antagonismos sociales, pero que evidentemente se deja fuera a la mayoría de la población de un modo u otro? ¿Qué podemos decir de un sistema que se refiere a sí mismo como democrático pero que no deja espacio a determinadas ideas? ¿Qué podemos decir de un sistema donde para combatir la violencia objetiva necesitamos practicar la violencia subjetiva?
Al principio planteaba la relación entre violencia y revolución. Ambas parecen darse en el caso del 15M: si bien el hecho de que seamos subjetivamente violentos es discutible, no lo es el hecho de que estamos sufriendo la violencia objetiva (por ejemplo, el desempleo), la simbólica (si estás parado es por tu culpa, eres un fracasado) y la subjetiva (la policía nos apalea, detiene, tortura...). Aunque nos declaremos pacíficos, estamos profundamente inmersos en la violencia... y debemos ser violentos. En este país tenemos un gran problema: existen determinados votantes que por mucho que su partido les robe, les engañe, les manipule, les meta en guerras o les robe derechos conquistados con sangre, siempre seguirán votando a su partido preferido. A efectos prácticos, puesto que el número de este tipo de votantes es inmenso, lo que se produce cada vez que hay elecciones es una especie de golpe de Estado de las mayorías parlamentarias contra la ciudadanía: unos obtienen un cheque en blanco, los otros deben volver a la caverna y conformarse con discutir sobre las sombras que proyecta el televisor. Gracias al sistema electoral y a la ideología hegemónica, se nos imponen unos resultados electorales que conocemos de antemano pase lo que pase (como cuando el PC salía elegido en los países de Europa del Este por abrumadora mayoría, entre otras cosas, gracias al hecho de que los demás partidos estaban prohibidos). Curiosamente, esto nos lleva siempre a lo mismo sea cual sea el color del partido que asume el poder (que bien podríamos decir que es uno solo, las discusiones entre PP y PSOE parecen convertirse cada vez más en una riña interna): aceptar las normas del mercado, regalarle caprichos en forma de derechos que pierde la ciudadanía.
En el movimiento 15M tenemos, por tanto, un serio problema: si queremos cambiar las cosas tenemos que ser violentos. Cuidado: no me refiero a que tengamos que convertirnos en un grupo terrorista o lanzarnos al monte con un fusil, no hablo necesariamente de violencia subjetiva, cuestión que hagamos lo que hagamos vamos a sufrir. Hablo de violencia simbólica y violencia objetiva: si gran parte de la población no está dispuesta a entender por "democracia" otra cosa que vaya más allá del sistema monárquico-representativo que conocemos en la que siempre gana el PPSOE, tendremos que imponer, por lo menos, el debate que nos haga partir de cero, que borre el significado actual del concepto y nos permita discutir racionalmente qué es eso que llamamos "democracia" y qué debería ser. Por otro lado, imaginemos a un conejo que ha (mal)vivido toda su vida encerrado en una jaula. Imaginemos que un buen día llega alguien y abre esa jaula. Es muy posible que el conejo no se atreva a salir: la libertad le parecerá un mundo demasiado grande, inabarcable, peligroso, impredecible. Mutatis mutandis: cuando decidimos tomar las plazas y calles y organizarnos en asambleas abrimos una pequeña puerta de libertad. Entre esos mal llamados ciudadanos y ciudadanas que votan a un dictadorzuelo/a cada cuatro años y se consideran demócratas y participativos inmediatamente afloró el miedo, la apatía, la incredulidad, el rechazo. "Se vive mejor en la apariencia de democracia", piensan, "nadie me tiene que obligar a participar en las decisiones que me incumben". La vida es más sencilla en la tele y en el sofá...
Vivimos en una época bastante rara: hoy se nos dice que podemos conseguir las cosas que queremos conseguir eliminando todo lo que tienen de negativo y conservando lo que consideramos positivo. Por ejemplo, hoy es normal encontrarse en un supermercado con productos como el café sin cafeína. Se nos dice que pese a haber eliminado uno de los elementos principales que definen el producto, este sigue siendo el mismo. Pero, ¿acaso diríamos que un coche es un coche si le quitásemos el motor? De la misma forma, ¿podemos practicar una revolución sin revolución, como se nos pide desde los medios de comunicación y desde gran parte de la sociedad? ¿Podemos protestar donde no se nos vea y no molestemos a nadie? ¿Podemos tolerar a quienes no nos toleran y piden cada día que lancen a la policía contra nosotros y nosotras? ¿Podemos cambiar las cosas que deben ser cambiadas sin violar las reglas que nos impiden cambiarlas?
Evidentemente no. Pero tampoco hay que deprimirse, ni hay por qué salir a la calle a comprar armas. Asumamos la violencia que queremos ejercer y apliquémosla de forma racional. Nuestra violencia no va dirigida contra personas concretas: va dirigida contra ideas, contra formas de proceder, contra la impunidad, contra la tiranía sea cual sea la forma que adquiera o el ámbito social desde la que actúe. Y no debemos caer en el error de admitir que es lo mismo una acción violenta reactiva, como puede ser una carga policial para impedir una protesta, con una acción violenta emancipadora, liberadora, como puede ser desde una manifestación en la que se lance algún objeto contra un escaparate hasta un ráfaga de ametralladora del Che Guevara. Son cosas muy distintas que producen efectos sociales bien distintos, aunque ambas posturas entrañen violencia. La paz no se logra invisibilizando la violencia subjetiva o rechazándola sin más, como tanto gusta a los liberales de hoy en día, sino combatiendo y derrotando la violencia objetiva y simbólica que hoy sirve al capitalismo en tanto sistema de dominación y que provoca gran parte de los estallidos de violencia subjetiva. Si para combatir la violencia (reactiva, opresora) necesitamos ser violentos (liberadores, emancipadores) habrá que asumirlo. La estrategia de poner la otra mejilla, de favorecer la aparición de mártires entre nuestras filas, vale para el nivel de la violencia subjetiva. Pero no conseguiremos nada si no estamos dispuestos a usar nuestras armas (la palabra, la movilización, la solidaridad, la horizontalidad, la igualdad, la justicia) de forma violenta cuando llegue el momento adecuado.
En Sol leí un cartel muy interesante, apenas visible: "Pacífica es la oveja que cree que el lobo es herbívoro". Nosotros y nosotras no somos pacíficos. Utilizamos el pacifismo como ejemplo, como arma para luchar por la paz. Minimizamos la violencia subjetiva para dejar claro que nuestro objetivo es la paz, pero tenemos muy claro que se nos va a atacar por intentar acabar con la violencia objetiva. Y cuando se nos ataca, cuando se nos golpea, no podemos hablar de pacifismo sino de agresión, de agresores y agredidos. ¿Dónde está la paz si uno de los bandos en liza es violento? Armémonos de ideas y de acciones, pongámoslas en práctica sin pedir permiso, demostremos el poder de la ciudadanía, recuperemos el puesto que se nos niega. Esta es nuestra violencia.
viernes, 18 de marzo de 2011
Justicia
Pero falta un detalle para completar la imagen: esta mujer lleva una venda en los ojos, anda ciega por el mundo.
Recuerdo que, estando en el colegio, la profesora de "Historia del arte" que tuvo la desgracia de tenerme como alumno me explicó cómo debería interpretar eso de que una señora anduviera por ahí semidesnuda, armada y sin ver tres en un burro.
La justicia camina medio desnuda porque no tiene nada que esconder. Su cuerpo es hermoso. Sus hijos e hijas, las sociedades basadas en la justicia, son hermosas.
En una mano lleva una espada porque para que un determinado orden sea justo es necesario que exista un poder capaz de imponer la justicia sobre mujeres y hombres injustos. Sin la capacidad de sobreponerse a las injusticias, difícilmente podríamos decir que la justicia es algo más que mera palabrería.
En la otra mano lleva una balanza porque para que la justicia sea justa debe ser equilibrada, proporcional en sus sanciones, igual para todos y todas. En esa balanza se pesan los argumentos, las razones y los hechos para que nuestras conclusiones y nuestras acciones se ajusten a aquello que entendemos por justo.
Pero, ¿y la venda de los ojos? Muy sencillo, comentaba mi profesora, esa venda simboliza que la justicia es ciega, que no ve las diferencias entre ricos y pobres, mujeres y hombres, blancos y negros, etc. La justicia es justa con todos y todas.
A veces, esta famosa estatua aparece representada con una corona de oro o de laurel, simbolizando el triunfo de la justicia en nuestro mundo moderno. Valiente atrevimiento.
Hace pocos días, los mercenarios de la información comenzaron a bramar contra un supuesto atropello de derechos que "clama al cielo", que requiere de la inmediata intervención de esta dama. Me refiero a la reacción de gran parte de los medios ante la "performance" realizada por un grupo de estudiantes en una de las capillas de la Complutense, en Somosaguas. Un acto de protesta que, curiosamente, fue motivado por una situación de injusticia.
La libertad es como un "tsunami". Un acto de libertad trastoca por completo el universo, es algo impredecible, novedoso, transformador. Guiadas por la razón, estas personas acudieron en procesión, pacíficamente, hasta la capilla que la Iglesia mantiene en el campus universitario de Somosaguas. Una vez dentro del recinto corearon lemas de protesta, recordaron las atrocidades que comete la Iglesia y, finalmente, varias mujeres reivindicaron su cuerpo y el amor libre de barreras dogmáticas y prejuicios religiosos, momento en el que varias de ellas se desnudaron de cintura para arriba y otras tantas se besaron. Cometieron el error de ejercer un acto de libertad en un espacio donde este tipo de actos no tienen cabida, están proscritos.
Los medios de tendencia católica no se hicieron esperar: aquello que no puede ser calificado de otra forma que de hermoso (unas chicas manifestando y reivindicando su amor propio y su amor y solidaridad hacia otras, la descriminalización de sus cuerpos y sus mentes) se transforma, en puño y boca de los sicofantes profesionales, en algo "depravado", de "mal gusto", una muestra de la "intolerancia" anti-católica. De hecho, en más de un medio de comunicación se traza una línea divisoria (la línea de la moral, la decencia, el respeto) entre la turba de "gamberros" de la facultad de Ciencias Políticas y Sociología ("menos mal que no han roto nada") y la virtuosa estudiante, "esta sí", de la facultad de Ciencias Económicas (indignada con el acto de protesta). De hecho, esta estudiante que aparece en los medios como una víctima más del rojerío anticlerical (que dos mujeres se besen sin camiseta es, desde su punto de vista, un acto de guerra, una agresión que, en contraste, solo recibirá como respuesta la otra mejilla del agredido, el buen cristiano) no se recata lo más mínimo y dedica, ya que se le da pie, un comentario etnocéntrico o incluso racista a todos los lectores: "¿Qué habría pasado si algo así se hubiera producido en una mezquita? Que esos sepan que los católicos nunca responderán a la provocación con provocación para defenderse". Toda una lección de respeto, tolerancia, decencia, capacidad deliberativa y argumentativa. Carnaza de primera calidad para los grandes medios de comunicación.
Varias son las razones por las que este acto no tuvo lugar en una mezquita (ni en ningún otro templo religioso). Bastará con que destaquemos solo la más evidente: los jóvenes queremos acabar lo que empezaron nuestros padres, esto es, expulsar toda religión del templo del saber. El hecho de que se imparta la asignatura de Religión (católica) en los colegios e institutos, el hecho de que organizaciones religiosas de vocación claramente anticonstitucional (por no hablar de irracionalidad) posean, gestionen y dirijan centros educativos de nivel medio o superior, el hecho de que existan capillas en las universidades públicas y un largo etcétera, sólo puede explicarse por una cosa: el peso del franquismo y de la tradición. No existe ningún argumento racional para mantener a una institución religiosa tradicionalmente enemiga del saber y el conocimiento, responsable de genocidios y etnocidios, responsable de la quema de innumerables mujeres y en gran medida de la solidez del sistema patriarcal actual, la última dictadura orgullosa de serlo en Europa (me refiero al Vaticano), dentro de los límites del sistema educativo.
Este es el motivo por el que este grupo no se dirigió a una mezquita: porque por ahora las mezquitas no han colaborado en un golpe de Estado y en una dictadura de cuarenta años que a cambio les otorgaba privilegios, entre los que destaca su papel en la educación. Por otra parte, aunque a algún alumno de económicas le cueste asumirlo, en las mezquitas no devoran personas ni mandan creyentes a inmolarse en tu casa por enseñar las tetas y besar a una persona del mismo sexo: el miedo no fue un motivo que impidiese acudir a protestar a una mezquita, más miedo dan los grises, los verdes o los azules que protegen el sacrosanto terreno de la Iglesia. La cuestión es que este último se encuentra dentro de la universidad, la mezquita no.
La segunda parte de esta historia comienza cuando la dama semidesnuda de la que hablábamos antes (que brillaba por su ausencia) entra en acción blandiendo la espada. Ante las acusaciones vertidas por las fuerzas reaccionarias, dolidas porque uno de sus templos había sido mancillado con el amor a la humanidad y la belleza del cuerpo de la mujer (en claro contraste con la imagen sádica de la que hacen gala con el crucifijo), denuncian a estos y estas estudiantes por atentar contra la libertad religiosa y ridiculeces por el estilo. La justicia, inusualmente rápida en estos casos, al instante echó mano de la espada: al menos cuatro estudiantes fueron detenidas por policías que fueron a buscarles a sus respectivas casas. En un claro estilo maquiavélico, concibiendo la política como el medio por el cual el ser humano (en especial el hombre blanco adinerado) es capaz de controlar el azar o por lo menos reducir los márgenes de acción del imperio de la fortuna, de lo imprevisible, las fuerzas de la autoridad corrigieron rápidamente el acto de libertad de estos y (sobre todo) estas estudiantes.
¿Es esto justo? Si la dama de la justicia lleva una corona en su cabeza, debe significar que es victoriosa, que hoy atraviesa y estructura nuestras sociedades. Asumiendo que esto es cierto, ¿cómo explicar estos acontecimientos? ¿Cómo es posible que la justicia no haya medido bien en su balanza? ¿Por qué usa la espada contra quien protesta contra una injusticia? Porque está ciega. Nos han engañado. Nos dijeron que la venda que lleva en los ojos es para no distinguir entre casos concretos, para que la espada no caiga más contra quienes están discriminadas por un motivo u otro, sino contra quienes son injustos, independientemente de su condición.
Pero dejar ciega a la justicia ha sido un grave error. La justicia debe ver, debe abrir bien los ojos porque sus ojos no son como los nuestros: ella no verá a un negro o a un pobre, a un blanco o a un rico, a un hombre o a una mujer, sino que verá la injusticia. Sus ojos no están hechos de células especializadas, sino de razón. Los deseos y los impulsos sí son ciegos, no necesitan de comprensión ni de razocinio para formarse y guiar (sin que se llegue a decidir tal cosa) la acción de una persona. Parece que al cegar a la justicia la hemos dejado a merced de las pasiones de aquel que ostenta la espada en su nombre. No hay justicia. Para legitimar la represión de quien se mueve (y por tanto no sale en la foto) basta con hacer una ley que la mayoría del rebaño consienta, independientemente de que esta sea contraria a la razón, para que la dama de la justicia se convierta en lo contrario: el amo del calabozo. O quizá ni eso, basta con respetar las normas que han emanado de la ley de la fuerza y que ahora se escudan en palabras bondadosas pero deliberadamente vaciadas de significado: no olvidemos que el peso institucional de la Iglesia en este país está construido sobre las decenas de miles de cadáveres de quienes, hace alrededor de 75 años, pretendieron construir una sociedad justa.
miércoles, 12 de enero de 2011
Todos amamos al Gran Hermano
Al común de los ciudadanos se nos presenta este hecho como una nueva obra de la razón: CNN+ pertenecía a una empresa, a un conglomerado de inversores, el grupo PRISA. Sus directivos consideraron que el rendimiento económico del canal era insuficiente, incluso amenazaron a sus accionistas con pérdidas. Solución: deshacerse del lastre. Pura lógica capitalista (lo que ellos han bautizado pomposamente como "comportamiento racional").
CNN+ era una empresa, sí, controlada por un conglomerado empresarial formado por otras empresas, grandes inversores, bancos, amiguetes de la familia Polanco, etc. Pero el hecho de que ocupase una frecuencia pública para emitir (en este caso a través de la TDT) que no tiene otro propietario que la totalidad de los ciudadanos, significa que sea quien sea la que emite (instituciones públicas o privadas) usando ese espacio, necesariamente asume unos deberes además de unos derechos. El principal de estos deberes hoy por hoy es el de contribuir a la expansión y desarrollo de la cultura. Imponer una serie de deberes en ningún caso supone atentar contra la libertad de expresión, sino todo lo contrario: estas empresas tienen la capacidad de entrar en nuestros hogares a cualquier hora, de influir en lo que pensamos y hablamos (tanto ideológicamente como en cuanto a la selección de los temas que discutimos día a día), de educarnos en una serie de valores u otros, de construir un tipo de ciudadanía u otra... Los deberes que socialmente imponemos a estas empresas son el escudo que posee la ciudadanía contra el alienamiento y el consumismo exacerbado que nos proponen los medios capitalistas.
En el caso de CNN+, la contribución a la cultura venía dada por la transmisión de información en formato telediario. Así, entre anuncio y anuncio, el canal se presentaba a sí mismo como un "eco" de la realidad, una fiel reproducción de lo que ocurre "ahí fuera" (más allá de tu hogar y tu puesto de trabajo, suponiendo que se tengan alguna o ambas cosas). Evidentemente esto no es cierto, no entraré a analizarlo con profundidad, baste con decir que, como toda empresa, CNN+ estaba comandada por una serie de sicofantes que no obedecen más que a las leyes del capital, que son esclavos de una lógica perversa que ignora la necesidad humana, la voluntad de cada ciudadano, el interés o la voluntad general, incluso las leyes y a los representantes políticos cuando resultan incómodos (lo que rara vez ocurre). Una empresa, se dedique a lo que se dedique, está atada al interés particular que, bajo condiciones capitalistas, no es otra cosa que el afán por obtener más capital, más mercancías. Pero supongamos por un momento (al menos porque así lo pretende gran parte de la población) que CNN+ no mentía cuando hablaba de sí misma: supongamos que se trataba de un marco a través del cual el espectador podía expandir su horizonte de conocimiento. Hagamos el salto de fe que nos pedían diariamente y asumamos que en lugar de crear y destruir a su antojo la realidad simplemente la transmitía y la analizaba. Entonces, la imprescindible función social de esta empresa estaría clara: crear ciudadanos conocedores de su entorno, con capacidad crítica para discernir entre realidad y apariencia, conectados entre sí por algo más que el lenguaje y la proximidad. Es a cambio de esto que puede el capitalista hacer beneficio de un medio de comunicación como CNN+, estos deberes no pertenecen al tragicómico mundo de la "responsabilidad empresarial". Se trata de un deber social.
Volvamos ahora a los motivos del cierre del canal: en ningún momento se ha esgrimido otro argumento que el económico. No resulta chocante y como ya hemos visto parece lógico y racional si nos olvidamos de que el capitalismo tiene su propia lógica. Tampoco resulta novedosa la reacción de los grandes medios, siempre coherentes con la lógica del capital. Lo que no deja de sorprenderme (aunque la experiencia no deja de darme de bofetadas en este sentido) es la reacción de la mayoría de la ciudadanía, al menos de aquella gran parte que verdaderamente cree en la necesidad de que existan canales como CNN+ (estuviese o no de acuerdo con sus planteamientos concretos y su visión de la realidad): pocas voces apuntan más allá de la indignación que todos sentiríamos si sustituyen en los supermercados nuestra marca favorita de cereales por otra que nos disgusta para siempre. Alguna voz de protesta seria se ha escuchado por encima de los ladridos mediáticos, pero la mayoría de las que el constante bombardeo de información nos ha permitido oír no provenían de la ciudadanía ni de los periodistas. Las quejas (pocas veces vindicaciones, nunca exigencias) venían de consumidores, tristes por no poder seguir con el consumo de la marca que les había convencido. En los grandes medios predominan los lamentos envueltos en un aura de inevitabilidad: "si ya se que es cosa de la crisis, pero era lo que veía después de comer" y comentarios por el estilo.
Aún recuerdo cuando vivimos durante unos meses la campaña contra Chávez en la que se le acusaba de pretender cerrar un canal de televisión por ser "crítico" con el "régimen chavista", cosa que nunca ocurrió (por mucho que pataleen medios de comunicación, títeres demagogos y consumidores sectarios): ni el canal era crítico (sino golpista) ni fue cerrado (sino que se convirtió en canal de pago). Pese a tratarse de otro país, cuando la mentira se hizo verdad a base de ser repetida, los "creyentes" estallaron de indignación: "¡Que atentado contra la libertad de expresión!", "Chávez es un dictador", etc. Un cabreo popular y mediático coherente, lógico, natural, necesario... si la noticia hubiese sido real. Aunque el pensamiento único busca atomizarnos, convertirnos en meros individuos que luchan en una especie de estado de naturaleza hobbesiano, todavía somos sociedades, todavía somos seres empáticos y todavía queda algo de solidaridad en nuestros cuerpos. Si asumimos que la noticia era real, la reacción estaba más que justificada pese a la distancia.
Regresemos al Estado español: hete aquí que el canal de televisión cierra de verdad en nuestro país, pero curiosamente no levanta escamas, no revienta ampollas, diantres, ni si quiera despeina a nivel mediático. ¿Cual sería la diferencia entre el caso venezolano y el español, asumiendo que se cerró el canal venezolano? Respuesta: el actor protagonista y el motivo del cierre. En Venezuela, el que supuestamente cerraba el canal (cuando simplemente no se les renovó la licencia para emitir en abierto) era el gobierno. En el caso español, las altas esferas de un gran grupo mediático. En el caso venezolano, los motivos esgrimidos por el gobierno eran distintos a los que repetían los medios: el primero recordaba que no renovaba la licencia porque el canal colaboró activamente en un golpe de Estado e hizo llamamientos al magnicidio; los medios de comunicación hablaban de cerrar el canal porque era crítico con el gobierno. En el caso español todos los medios repiten lo mismo (o repetían, la noticia tan pronto vino como se fue), es decir, que no había otra salida y que lamentan el cierre de CNN+.
Pero esto no es todo. En Venezuela, el espacio de emisión en abierto que dejaba el canal que pasaba a ser de pago, fue inmediatamente ocupado por un proyecto público internacional apoyado por los gobiernos de Venezuela, Cuba, Bolivia, Ecuador, Argentina, Brasil y Nicaragua entre otros: TeleSur (no puedo evitar recordar que en Colombia fue prohibida su emisión por el gobierno de Uribe). Un canal dedicado a la cultura y las noticias "no noticiables" para el resto de canales, sin anuncios comerciales, no sometida a las normas de banqueros y publicistas. En el Estado español, por contra, el canal CNN+ (cerrado de verdad) ha sido sustituido por el programa Gran Hermano, convertido ahora en canal 24 horas.
Hemos sustituido una ventana al mundo (sigo con el salto de fe considerando que CNN+ transmitía más que manipulaba) por una rendija hacia el interior de una casa. No hay espacio ni tiempo (quizá otro día) para describir lo abyecto de Gran Hermano. Si existen las almas, tened por seguro que ver ese programa debe tener sobre ellas el mismo efecto que la heroína sobre el cuerpo. Pero no hace falta irse tan lejos: los valores, estilos de vida, conversaciones, tertulias y debates posteriores, las cámaras y los focos... todo ello forma un complejo "collage" idiotizante que nos hace perder horas de vida y cordura. Aún más, este programa es una de las formas que tenemos de practicar el fascismo desde nuestro propio hogar (ya no hace falta ni nigunear ni pegar a tu mujer o a tu novia): dándole a un botón, a través del canal de Gran Hermano, podemos observar a otros sin que lo sepan, sin que nos miren (es lo que Gunther Anders bautizó como "desnivel prometeico"). Podemos controlar sus movimientos en la más absoluta intimidad violando sistemáticamente la suya, casi sin movernos. Convertimos a los participantes en ratones del laberinto que construye el canal de televisión con nuestra inestimable ayuda, impulsando y fomentando delirios de grandeza, voluntad de control, ánimo inquisidor dirigido a la nada. Y nosotros, los espectadores, nos convertimos en las ovejas dóciles que empresarios y políticos necesitan para seguir moviendo y acumulando el capital.
Se supone que vivimos en la "sociedad de la información", pero ¿qué clase de información es esa que nos constituye? Si con la CNN+ obteníamos cierto grado de desinformación y manipulación acerca de determinados acontecimientos que ocurren a través del globo, con Gran Hermano hemos dado un paso más en lo que parece una tendencia irreversible en condiciones capitalistas: hablar de nada ¡durante 24 horas! Por supuesto, además de mantenernos ocupados en temas en los que da exactamente igual qué opinemos ("me gusta más el pepino que la patata"), este tipo de programas resultan altamente rentables (resultan mucho más baratos que mantener enviados especiales y equipos de investigación, por ejemplo).
Al final, un hecho capitalista que no tendría por qué afectarnos socialmente (la compra de una empresa o una marca por otra empresa), resulta en una concentración del poder mediático (proceso que afecta a gran parte del mundo, en especial a Europa, desde que comenzó la crisis) en este caso en el grupo de Berlusconi. Como añadido, nos sustituyen un tipo de información que afectaba directamente a la libertad de expresión y de conciencia por otro que nada tiene que ver, que se basa en la nulidad de la conciencia racional y en el puro placer pervertido-fascistoide.
¿Dónde está el cabreo popular? Algo hay. Pero, ¿dónde está el cabreo mediático? ¿Dónde está ese clamor, ese fuego, que juntos despilfarramos contra Chávez? No está. ¿Qué lección obtenemos, qué aprendemos si relacionamos el caso venezolano y el español? Una muy dura: como ciudadanos la mayoría no estamos dispuestos a que ningún gobierno cierre un canal de televisión privado, sea cual sea el motivo, porque atenta contra la libertad de expresión. Sin embargo, la mayoría estamos más que dispuestos a aceptar que sea un grupo de empresarios el que lo haga, sin más motivo que su propio bolsillo. Quizá sea la hora de replantearse todos los términos que la tradición mantiene dentro del ámbito político: dictadura, totalitarismo, libertad de expresión... Parece que hemos aprendido la lección histórica según la cual no podemos permitir que un gobierno controle los medios a través de los cuales nos comunicamos y nos informamos los ciudadanos. Pero todavía no parece que seamos capaces, como sociedad, de ver el obstáculo que supone el capitalismo para hacer efectivos términos como la "libertad de expresión" y para desterrar otros como el de "dictadura".
Al final, tanto CNN+ como Gran Hermano eran o son parte del entramado mediático capitalista artífice del milagro que para ellos (los capitalistas) supone que hoy seamos los seres humanos más desinformados de la historia pero, paradójicamente, nos consideramos los más y mejor informados. O quizá no sea para nada paradójico: la ignorancia nos permite asumir apariencias como si se tratasen de hechos palpables. Pero esto no nos puede llevar a obviar las brutales diferencias que existen entre los conceptos de "información" que maneja cada canal de televisión, por muy capitalistas que sean las empresas que controlan esos canales. No es lo mismo debatir sobre la manipulación de CNN+ o sobre alguna de sus noticias que sobre el grano en el culo de Fulano o de que Mengana en realidad es un hombre. No obstante, parece que hemos decidido como sociedad que los caminos del capital son inescrutables.
Ciudadanos y ciudadanas del mundo, ¡pensad, leed, luchad! Último aviso...